CONOCE NUESTRA ESENCIA
Nuestra historia nace del amor
y se convierte en acción.
Trabajamos para proteger la vida animal, prevenir el abandono y construir comunidades más conscientes, responsables y solidarias.
Dos generaciones, una misma misión y miles de vidas por transformar.
QUIÉNES SOMOS
Una fundación que protege vidas y deja huella
En Fundación Corazón de Huella creemos que cada animal merece una vida digna, libre de abandono, maltrato y sufrimiento.
Nacimos con el propósito de generar un cambio real y sostenible en el bienestar animal, promoviendo la esterilización, la educación, la prevención y la tenencia responsable como herramientas fundamentales para proteger la vida y transformar comunidades.
Desarrollamos jornadas de esterilización, programas educativos y acciones de bienestar animal en zonas urbanas y rurales. A través de nuestra Unidad Móvil Veterinaria, acercamos servicios de calidad a municipios y comunidades donde más se necesitan.
Trabajamos de la mano con entidades públicas, empresas, organizaciones, profesionales, voluntarios y ciudadanos comprometidos con construir un país más consciente, solidario y respetuoso con los animales.
Más que una fundación, somos una red de personas que creen que cada jornada, cada alianza y cada donación pueden convertirse en una nueva oportunidad de vida.
Protegemos
Trabajamos para que más animales vivan libres de abandono, maltrato y sufrimiento.
Prevenimos
Promovemos la esterilización, la educación y la tenencia responsable.
Educamos
Fortalecemos una cultura de respeto, empatía y responsabilidad hacia los animales.
Construimos alianzas
Unimos esfuerzos con empresas, entidades y comunidades para multiplicar nuestro impacto.
NUESTRA HISTORIA
Toda gran causa nace de una historia. La nuestra tiene nombre propio.
Zoe
El 6 de septiembre de 2025, durante una jornada realizada en Villavieja, Huila, conocimos a una perrita que cambiaría el rumbo de esta misión. Su nombre era Zoe.
El encuentro con Zoe
Zoe llegó a nuestros brazos como si supiera que necesitaba ayuda.
Inicialmente, el propósito era esterilizarla, pero pronto descubrimos que era madre de cinco cachorros y que su situación requería mucho más que una cirugía.
Al finalizar la jornada, tomamos la decisión de trasladarla a Bogotá junto con todos sus hijos para brindarles protección, atención veterinaria y una nueva oportunidad de vida.
Una nueva oportunidad
Después de un largo viaje, Zoe fue recibida en una clínica veterinaria en Zipaquirá, donde encontró un equipo humano que la acompañó con amor, dedicación y profesionalismo.
Mientras ella iniciaba su recuperación, sus cinco cachorros crecieron sanos y, uno a uno, encontraron familias dispuestas a brindarles el hogar y el cuidado que siempre habían merecido.
Por primera vez, Zoe pudo descansar sabiendo que sus hijos estaban a salvo.
Un diagnóstico inesperado
Cuando el último de sus cachorros fue adoptado, Zoe presentó un fuerte sangrado.
Los exámenes veterinarios confirmaron un diagnóstico devastador: padecía un Tumor Venéreo Transmisible, conocido como TVT, una enfermedad que afecta principalmente a perros sin esterilizar y que puede transmitirse durante el apareamiento.
La enfermedad se encontraba en una etapa avanzada.
Su lucha
Zoe enfrentó el tratamiento con una fortaleza admirable.
Recibió tres sesiones de quimioterapia y estuvo acompañada por profesionales y personas que hicieron todo lo posible por ayudarla a recuperarse.
A pesar de los esfuerzos médicos y del inmenso amor que la rodeó, Zoe falleció.
Su partida dejó un profundo dolor, pero también una enseñanza que transformó para siempre nuestra manera de entender esta misión.
Un legado que sigue vivo
Hoy creemos que Zoe llegó para cumplir un propósito mucho más grande.
Llegó para proteger a sus cinco hijos y para inspirar un proyecto capaz de evitar que miles de animales tengan que vivir historias marcadas por el abandono, la reproducción no controlada, la enfermedad y el sufrimiento.
Su valentía, su instinto protector y su amor incondicional son la razón por la que existe Fundación Corazón de Huella.
Cada jornada de esterilización, cada animal atendido, cada familia que decide adoptar y cada alianza que construimos llevan una parte de su legado.
Su historia no terminó. Se convirtió en una misión.
Por qué Zoe inspira nuestra labor
Zoe nos enseñó que detrás de cada animal existe una historia que merece ser escuchada.
También nos recordó que la esterilización, la prevención y la atención oportuna pueden cambiar destinos, reducir el sufrimiento y salvar vidas.
Por ella, trabajamos para acercar soluciones de bienestar animal a comunidades urbanas y rurales, construir alianzas estratégicas y promover una cultura de respeto y responsabilidad.
Su historia no terminó. Se convirtió en una misión.
Agradecimiento especial
Queremos expresar nuestro agradecimiento a Liliana Salazar, reconocida animalista de Zipaquirá, y al equipo médico veterinario que acompañó a Zoe con dedicación, profesionalismo y profundo respeto por su vida.
Gracias a sus cuidados, Zoe recibió la atención, el amor y la dignidad que siempre mereció.
Su compromiso permanecerá para siempre como parte de esta historia.
Su historia no terminó. Se convirtió en una misión.
Proteger a los animales también es construir comunidades más humanas.
Dos corazones unidos por una misma huella de amor, compasión y esperanza.
NUESTRAS FUNDADORAS
Dos generaciones, un mismo propósito.
Edith Varón y Laura Valentina Mantilla Varón, madre e hija, han dedicado años de su vida al rescate, la recuperación y la búsqueda de hogares para animales en condición de abandono.
Durante la pandemia, junto con otras fundaciones y rescatistas de Zipaquirá, formaron parte de un gran equipo que permitió que más de 450 animales encontraran una familia y una nueva oportunidad de vida.
Cada rescate, cada adopción y cada historia fortalecieron su convicción de crear una organización capaz de desarrollar proyectos sostenibles, construir alianzas estratégicas y ampliar el impacto en favor del bienestar animal.
Así nació Fundación Corazón de Huella: como resultado de años de compromiso, trabajo conjunto y amor incondicional por quienes no tienen voz.
Hoy lideran esta misión convencidas de que cada acción, por pequeña que parezca, puede transformar el destino de un animal y dejar una huella positiva en toda una comunidad.
Recomocimientos




Nuestra misión
Protegemos la vida mediante prevención, educación y acción.
Desarrollamos programas de esterilización, educación, prevención y atención para disminuir el abandono, prevenir el maltrato y fortalecer la tenencia responsable.
A través de alianzas y de nuestra Unidad Móvil Veterinaria, llevamos servicios de calidad a quienes más los necesitan.
Nuestra visión
Un país donde ningún animal tenga que sufrir por abandono.
Ser una fundación líder en Colombia y referente en América Latina por soluciones innovadoras y sostenibles que generen bienestar animal, mejoren la salud pública y fortalezcan la convivencia en las comunidades.
Llegaremos a más territorios para transformar miles de vidas junto a nuestros aliados.
Nuestros principios
- Amor y compasión
- Respeto por la vida
- Transparencia
- Compromiso
- Responsabilidad
- Prevención
- Innovación social
- Trabajo colaborativo
NUESTRO EQUIPO
Personas unidas por el respeto a la vida.
Fundadoras, profesionales veterinarios, voluntarios, aliados estratégicos y colaboradores hacen posible cada jornada con responsabilidad, compromiso y ética.
Juntos hacemos posible que nuestra misión llegue cada vez más lejos.
Fundadora
Edith Varon
Fundadora de la Fundacion Corazon de huella
Fundadora
Laura Valentina Mantilla Varón